HOY el Reino de Dios se puede "OÍR" y "VER"



Hace unos días comentábamos con un grupo de amigos sobre algunas zonas geográficas. Hemos visto con nuestros propios ojos el deterioro y el efecto del pecado.
Las primeras reacciones frente a tan penosa realidad fue decir:

"Esta gente es tan dura, su corazón está cerrado".
"Tantas veces que se ha predicado y prefieren creer a cualquier cosa, menos al evangelio del Señor".

Debo confesar que hasta hace poco decía lo mismo; hasta que comencé a sentirme amonestado. Cada vez que he estado en un lugar donde se puede ver la miseria humana, desde las poblaciones postergadas hasta los barrios cerrados y vigilados lo primero que me pregunto es: ¿Y la Iglesia?, ¿Donde están las familias que debieran mostrar a esta sociedad el propósito de Dios y ser lumbreras en medio de la oscuridad?

  • --La predicación de una verdad a medias no producirá los resultados que Dios anhela.--
Mi primer descargo no es contra los que no creen, pues bastantes problemas tienen. Mi pregunta apunta a la manifestación de los hijos de Dios en medio de nuestras ciudades.
  • ¿Dónde está la Iglesia llena de poder e influencia?
Cuando Juan el Bautista mandó a preguntar, o mas bien, confirmar la llegada del Mesías, Jesús le dice a los discípulos: "Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis" Mateos 11:4.
Jesús ha puesto una medida: "El Reino es algo que se puede oír y se puede ver". Así sea.
Con esta declaración Juan pudo morir tranquilo. El evangelio del Reino de Dios había llegado "encarnado" en Jesucristo. La manifestación de la predicación que transforma nuestro mundo se debe "oír y ver".
Después del supremo éxito, nuestro Señor encomendó la predicación del evangelio del Reino a la Iglesia.

Aquí hay un antes y después donde cambia el accionar de un hombre como el enviado de Dios, para ser muchos predicadores que levantarían el modelo de Dios aquí en la tierra para la sociedad.
En este sentido, ya no es lo pleno para estos tiempos en que un sólo individuo se levante en medio de un lugar.
Esto me recuerda el caso de un joven. El se fotografía con su biblia en una posición desafiante y declara de si mismo:
"Soy un hombre (hijo de Dios), con autoridad legal otorgada del cielo, para predicar el evangelio a toda criatura y ministrar sanidades, milagros y prodigios en el nombre de Jesús. A DIOS SEA LA GLORIA EL PODER Y LA ALABANZA, POR LOS SIGLOS... ¡AMEN".
Quizás los vecinos se pueden impactar por su conocimiento de la Biblia y su personalidad para predicar, pero hay un detalle:Este joven no tiene problemas para engendrar hijos fuera del matrimonio. Creo que esto resta total credibilidad al "anunciador" pues, nuestra sociedad anhela "ver" y "oir" lo que hablamos o predicamos.
  • Dios trabaja con el "mensajero" antes que el "mensaje".

Haciendo mas claro esto: Un individuo puede dar testimonio y anunciar, pero donde los necesitados podrán "oír y ver" la manifestación del Reino del Señor será en el seno de las familias y por ende en nuestras congregaciones.
Sé que esto no suena agradable al comienzo, pero, todos los que hemos sido llamados por Dios, no es sólo nuestro llamado, es el llamado de la familia completa. La casa entera se levanta en medio de la sociedad para cambiar la historia.
La familia de Adán marco el trágico destino de los hombres.
La familia de Noé la redimió en el arca.
La familia de Abraham heredó las promesas.
Las familias comieron del cordero pascual la noche en que fueron liberados de las manos del Faraón.
Las familias agrupadas en torno al muro de Jerusalén reconstruyeron junto a Nehemías.
Jesús, el enviado estuvo sujeto a sus padres y ellos hicieron una notable labor.
Volviendo a la conversación con mis amigos,es fácil responder rápidamente sobre las causas del poco efecto del evangelio del Señor en muchos lugares. Esto podemos ver en que sólo algunas personas pueden decir con entera libertad en el lugar donde viven:"Entren, escuchen y vean en mi casa el Reino de Dios".

Sabiendo que muchas veces las mismas familias que han crecido en la Iglesia no representan para nada los valores y principios del Reino de Dios la "evangelización" se transformó en "invitar" a la Iglesia o algún evento especial. En este sentido, el Señor nos ha estado motivando a ir mas allá de las invitaciones o planificaciones (que son muy buenas), el Señor nos está invitando también a vivir una vida en constante renuncia al individualísmo, entendiendo que lo que bendecirá a las familias de la tierra es que otras familias vivan el modelo del Señor y eso sea el soporte de la anunciación.
He visto con mis propios ojos personas cristianas discutir sobre ministerios, el rol de la mujer en la Iglesia, dones, cargos y cuanta cosa mientras parte de la familia se pierde.
Frente a esto: ¿Podemos abrir nuestra casa y mostrar la paz, santidad, prosperidad, amor, integridad, cordialidad y compromiso por Cristo?
La manifestación del Reino en medio de esta sociedad necesita de manera urgente familias que hagan cambios generacionales.
Personas solteras con familias destruías tendrán familias para Dios y restaurarán sus generaciones. Eso es Reino de Dios.
Padre en contra de sus hijos ahora reconciliados. Familias en divorcio y mentiras vueltos al Señor en el perdón. Eso es Reino de Dios.
Familias por años postergadas en la pobreza levantándose en prosperidad para bendecir a otros. Eso es Reino de Dios.

Pregunta Final: ¿Estamos preparando a la presente generación para vivir un evangelio mas pleno del que hemos recibido?

Así sea
Alberto Rojas.
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